Más allá de la sensación agradable del tratamiento, la reflexología va mucho más allá de la piel y de los músculos.

En reflexología, se aplica presión sobre puntos reflejos específicos de los pies. Estos puntos corresponden a órganos y distintas áreas del cuerpo.

La presión aplicada en los pies puede aportar relajación y favorecer la zona corporal relacionada.

La reflexología también puede ayudar a estimular la función nerviosa, la circulación, los niveles de energía y el sistema nervioso central, además de apoyar la prevención de dolores de cabeza y migrañas.

Algunos beneficios de la reflexología

  • Mejor circulación sanguínea: uno de los beneficios más conocidos es la mejora del flujo sanguíneo en todo el cuerpo.
  • Apoyo al sistema inmune: la reflexología podal puede favorecer la actividad de los glóbulos blancos.
  • Reducción del estrés y la ansiedad: uno de sus principales beneficios es ayudar a calmar el sistema nervioso.
  • Mejor descanso: muchas personas refieren mejor calidad del sueño y alivio de alteraciones del descanso tras varias sesiones.